La actual crisis y los escenarios geopolíticos en los que Europa y los países occidentales deberán moverse con eficacia en las próximas décadas exigen hoy en día sobretodo una toma de conciencia cultural más profunda. Los principales actores de la escena global parecen recurrir a los valores fundamentales elaborados por parte de la cultura política europea y, sin embargo, esos conceptos son desafiados por parte de algunos estilos de poder alternativos y de las dinámicas actuales propias de las relaciones internacionales. Incluso los países en los que dichos valores han sido definidos y se han desarrollado a lo largo de la historia muestran hoy varias tensiones y contradicciones que exigen un replanteamiento de la tradición y una nueva formulación de dichos principios tanto como de prácticas efectivas que de ellos deriven.

Las denominadas “Raíces de Europa”, como las raíces griegas de la democracia o la unidad cristiana de la Edad Media, sobre las cuales cierta retorica ha insistido mucho en el pasado, son hoy demasiado débiles y lejanas para resolver las laceraciones contemporáneas. Más bien estas exigen que se retome una profunda y fecunda reflexión filosófico-cultural que tuvo forma concreta en tres momentos fundamentales de la modernidad: 1) en la Ilustración como concepción ético-política basada sobre un ideal crítico de la razón; 2) en los Estados nacionales come comunidades lingüística y culturalmente unidas y determinada por medio de fronteras estables; 3) en la concepción de las relaciones internacionales como equilibrio de fuerzas respaldado por principios y valores comunes.

La modernidad sigue siendo el gran laboratorio de Europa y sus valores califican distintamente las naciones europeas y occidentales en el panorama global, especialmente por lo que refiere a la forma en la que estas hacen frente a las dificultades, las crisis y los conflictos contemporáneos. El siglo XX ha sido testigo de profundas y dramáticas distorsiones de dichos valores, pero ha visto también su reafirmación después de la derrota de los totalitarismos y su elaboración en un proyecto europeo común, que todavía queda lejos del ser completamente realizado.

Por todos estos motivos, se necesita hoy más Europa que nunca en la historia.

Los temas que hoy exigen una acción y una reflexión filosófica, política y cultural son complejos y exigentes: la justicia más allá de las fronteras, tanto nacionales come generacionales, de géneros o etnias; la crisis medioambiental, que por un lado exige políticas eficaces, pero por otro tiene que hacer frente a fuerzas contrastantes; la inmigración y el ethos de sociedades multiculturales; la crisis de las instituciones europeas y la necesidad de reformular el proyecto de la Unión Europea; las desigualdades económicas y los desórdenes sociales que de ellas derivan en los nuevos guetos y en las afueras de las ciudades, en el extrarradio; las tensiones sistémicas generadas por la economía capitalista y la necesidad de desarrollo y crecimiento.

Al fin de hacer frente a estos desafíos es de vital importancia la cooperación entre universidades, institutos de investigación, movimientos culturales, actores políticos y fuerzas económicas.

En este escenario, el Centro de Investigación Internacional por la Cultura y la Política Europea, instituido el 15 de enero de 2017 en la Universidad Vita-Salute San Raffaele de Milán, tiene el objetivo de crear una red de investigadores y centros de investigación internacionales que estudian estos temas, de instituciones y de influencer sociales y económicos, al fin de proponer, y adoptar, visiones y políticas adecuadas.

El Centro de Investigación Internacional por la Cultura y la Política Europea (IRCECP) tiene el objetivo de realizar proyectos y estudios sobre la cultura y la política europea mediante una red de varias instituciones internacionales y no solamente europeas. El Centro se ocupa en particular, aunque no exclusivamente, de estos temas:

  • Los valores fundamentales de la cultura europea, con particular atención a las concepciones de la libertad, de los derechos, de la justicia y de la historia;
  • La idea de libertad personal y política del pensamiento moderno;
  • La ética iluminista y la ética contemporánea como concepción moral característicamente europea;
  • El principio del respeto hacia las personas en el contexto contemporáneo: los derechos, las migraciones, el ecosistema, las relaciones entre estados, la justicia y la igualdad más allá de las fronteras;
  • Los desafíos procedentes de la política global y el rol de Europa;
  • Los principios de desarrollo sostenible en el contexto de los estudios sobre las decisiones públicas;
  • Las formas de un posible desarrollo y el futuro de la Unión Europea;
  • El rol social de la opinión pública, de la cultura literaria y del arte en el contexto social europeo.

El Centro realizará proyectos de investigación de carácter científico, en estrecha colaboración con los investigadores afiliados al Comité Científico internacional y con los centros en los que estos trabajan. La red de centros e investigadores participará a convocatorias, tanto nacionales come internacionales, para obtener financiación.

El Comité Científico establecerá un tema de investigación lo suficientemente amplio y flexible como para contener en su interior la mayoría de los programas de investigación existentes en los respectivos Centros. Cada Centro desarrollará un aspecto del tema general y habrá encuentros, intercambios e interacciones, tanto bilaterales come multilaterales, que se cerraran con una Conferencia internacional a la que participaran todos los Centros interesados cada uno presentando los resultados de su investigación particular. La Conferencia será compuesta de una sesión científica y de una sesión pública, esta última involucrará también representantes de la Unión Europea, de las fuerzas económicas y sociales y de las autoridades nacionales y locales. La Conferencia se cerrará con una recomendación para realizar políticas adecuadas con respecto al tema elegido, al fin de sugerir ideas, estrategias y acciones a las instituciones y al público que serán ampliamente difundidas.

Las comunicaciones presentadas en la Conferencia serán propuestas para la publicación en un libro o en una revista internacional.

El Palazzo Arese Borromeo de Cesano Maderno, muy cerca de Milán, alojará el Centro y la Conferencia: www.vivereilpalazzo.it

Consejo Directivo

Roberto Mordacci (Director), Decano de la Facultad de Filosofía, Universidad Vita-Salute San Raffaele

Massimo Cacciari, Profesor Emérito de Filosofía, Universidad Vita-Salute San Raffaele

Alessandro Del Maschio, Rector, UniversidadVita-Salute San Raffaele

 

Miembros del Centro de Investigación

Stefano Bacin, Historia de la filosofía moral, Universidad Vita-Salute San Raffaele

Francesca Pongiglione, Filosofía social, Universidad Vita-Salute San Raffaele

Massimo Reichlin, Ética de la vida, Universidad Vita-Salute San Raffaele

Roberta Sala, Filosofía política, Universidad Vita-Salute San Raffaele

Sarah Songhorian, PhD, Catedra Giuseppe Rotelli de Filosofía, UniversidadVita-Salute San Raffaele