En la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, la integración europea dio sus primeros pasos a través de la institución de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). Sin restarle importancia al mercado común en escala europea, la auténtica fuente de riqueza de Europa siempre ha sido su dinamismo cultural, su inmenso patrimonio simbólico que, en la era de la globalización, constituye la imprescindible base para la constitución y desarrollo compartido de una idea de humanidad posible. El carbón y el acero de la marca Europa son las grandes catedrales románica, la Commedia de Dante, la Resurrección de Piero della Francesca, el Moisés de Miguel Ángel, el Hamlet de Shakespeare, el Clave bien temperado de Bach. Es aquí que el grande pasado del Viejo Continente se transforma en recurso para el futuro.

Europa muestra su propia vitalidad no solamente en la creación de grandes obras maestras del arte, sino también en la investigación inagotable de analogías entre ellas: hablando de la Esfinge enigmática de Edipo, Hegel retoma el lenguaje ambiguo de las brujas de Macbeth; en Poliziano, De Sanctis no encuentra ya los esbozos de Dante ni las caras de Giotto sino sólo los cuadros de Bocaccio y las figuras de Perugino; Warburg reconocía en la Primavera de Botticelli el renacimiento de los estilemas del paganismo antiguo; frente a la compleja partición de las catedrales góticas, Panofsky propondrá llamar articuli sus unidades arquitectónicas mínimas, para así poder subrayar las analogías respecto a la estructura compositiva de la Summa Theologiae de Santo Tomás, al igual que Picasso se ejercitará descomponiendo las Meninas de Velázquez y Mondrian robará el rigor geométrico y la luz de las pinturas de Piero della Francesca.

Europa es la cuna de la civilización de la imagen, pero hoy Europa sucumbe porque no es capaz de construir una imagen a la altura de su historia. Hacer “Historia y Teoría de la imagen”, significa buscar en las grandes obras maestras del arte un lugar de encuentro entre tensiones políticas, dinámicas sociales, revoluciones teológicas, perspectivas lingüísticas, figuras del mundo de la vida.

La imagen no es sólo el cristal de una herencia cultural consignada a la guardia de la conservación o a la inercia de la costumbre (como pasa a menudo en la industria cultural contemporánea donde ya no hay consciencia de la memoria, y por tanto, reflexión alguna), sino un modo de ver y, por ello, una estructura que guía, prescribe, acompaña y problematiza la riqueza de la experiencia.

Las imágenes piensan: además de recoger las instancias de su época, en la imagen se conciben soluciones, se individúan posibles vías de escape a problemáticas reales y concretas. Las imágenes están a la base de los intercambios culturales y nos ofrecen una clave para su comprensión. A menudo hablan ahí donde faltan las palabras, o éstas son demasiadas o no existen aún. Las imágenes acercan aquello que está lejos y alejan lo que está cerca. Las imágenes se encuentran como mediación entre un complejo entramado de relaciones de las cuales dependen los auténticos desenlaces culturales, esos escasos pero decisivos saltos cualitativos que determinan el pasaje de una época a otra.

Nuestra capacidad analógica tiene que ser solicitada y entrenada a través de visiones sinópticas, mediante constantes comparaciones y sincretismos que permitan superar las rígidas divisiones disciplinarias. En esta óptica, será finalmente posible entender la edificación y el sucederse de las civilizaciones como procesos que tienen lugar por estratificaciones progresivas forzando algunos umbrales de discontinuidad, y nunca a causa de bruscas interrupciones.

Hoy, quien navega por internet está sometido a un flujo de informaciones articuladas a través de pocas palabras –estudios recientes dicen que la atención hacia los textos online se agota en tres minutos- pero de muchísimas imágenes, que nos capturan con su centelleante inmediatez. Excavar en esta inmediatez, devolver a las imágenes su lentitud y la profundidad de su discurso es el objetivo del Centro ICONE y de la red de estudiosos y artistas europeos que serán convocados en la magnífica “casa de las imágenes” de Palazzo Arese Borromeo.

El Centro Europeo de Investigación de Historia y Teoría de la Imagen (ICONE)
tiene por objetivo promocionar el estudio de la dimensión figurativa y simbólica, entendida como el medio para llegar ese gran patrimonio de alegorías, metáforas y formas expresivas que constituye el  corazón de la civilización europea, de su identidad y de su autocomprensión, además de su depósito cultural del que se nutre el pensamiento en su constante actividad crítica y creativa.

En relación a tal ámbito de investigación, el conjunto de expresiones artísticas del Palazzo Borromeo de Cesano Maderno, que el Centro elige como su residencia, ofrece una sede privilegiada e incluso una posible e ideal fuente de inspiración: Sala dei Fasti romani, Piazza dell’Esedra, la Galleria delle Arti liberali e le Sale alla Mosaica testimonian como el entramado de formas, ritmo y figuras sea capaz de articular una concepción del mundo.

El Centro ICONE no pretende solamente estudiar e investigar la memoria de la imagen y su espléndido legado en la cultura europea, sino que tiene como objetivo analizar y comprender las especificidades de las grandes transformaciones tecnológicas y expresivas que la reproducibilidad técnica (fotografía y cine), antes, y la revolución digital y la red, después, han implicado no sólo a nivel instrumental, sino en la misma concepción de la imagen y de su pensamiento.

Por ello, las perspectivas de estudio iconológico, estético, histórico-simbólico y teórico-crítico del Centro reúnen en un único proyecto de investigación tanto la indagación en torno a las formas expresivas tradicionales de la cultura europea de la imagen (las artes plásticas y figurativas, la arquitectura, el teatro, la danza, la música) como la interpelación teórica sobre la fotografía, el cine y los nuevos medios electrónicos-digitales de expresión.

El Centro Europeo de Investigación de Historia y Teoría de la Imagen (ICONE) desea convertirse en una referencia permanente para la investigación  y el estudio de la cultura de la imagen, instituyendo un “hub” con otros centros europeos similares
(Warburg Institute di Londra (warburg.sas.ac.uk), Istituto Nazionale di Studi sul Rinascimento di Firenze (www.insr.it), Centre d’étude de l’écriture et de l’image (CEEI) – Université Paris-Diderot (www.ceei.univ-paris7.fr), ASAC de la Biennale di Venezia (asac.labiennale.org/it), Laboratoire Interactions Culturelles et Discursives – Université François Rabelais di Tours (icd.univ-tours.fr),  ecc.) y pretende promocionar las siguientes actividades:

Investigaciones bibliográficas, analíticas, teóricas y críticas que recorren todo el arco de la civilización occidental y que tengan por objeto la relación entre la definición y los métodos de investigación en los campos del saber y la constitución de grandes sistemas disciplinarios lógicos y simbólicos;

Constituir una biblioteca y un centro de documentación especializados en temas concernientes a la imagen y en torno a las investigaciones promovidas por el Centro;

Organizar seminarios, conferencias, congresos, debates, cursos de formación y clases de personalidades de carácter nacional e internacional en el ámbito de la reflexión contemporánea en torno a los lazos entre el pensamiento filosófico, metafísico, científico, histórico, teológico, antropológico, estético, social, económico, político, lingüístico, filológico y la cultura de la imagen;

promover, favorecer y hospedar los estudios de carácter interdisciplinario, incentivando la formación de una red de investigación que conecte y desarrolle sinergias, colaboraciones e integraciones con otras instituciones universitarias italianas y europeas y entidades de investigación nacionales e internacionales;

Publicar actas, libros, documentos y revistas que muestre y difundan los resultados de las investigaciones y contribuyan a desarrollar la discusión y los conocimientos sobre los temas tratados en el Centro.

El Centro se encuentra en el Palazzo Arese Borromeo de Cesano Maderno, a las afueras de la ciudad de Milán: www.vivereilpalazzo.it

 

Consejo directivo científico

Prof. Massimo Cacciari
Prof. Andrea Tagliapietra (Direttore)
Prof. Massimo Donà
Prof. Francesco Valagussa

Miembros del centro de investigación

Prof. Alfredo Gatto (Universidade de São Paulo do Brasil)
Prof. Giuseppe Girgenti (Università Vita-Salute San Raffaele)
Prof. Enrico Cerasi (Università Vita-Salute San Raffaele)
Dott. ssa Silvia Chiodi (CNR – ILIESI)
Dott. Raffaele Ariano (Università Vita-Salute San Raffaele)
Dott. Marco Bruni (Università Vita-Salute San Raffaele)
Dott. ssa Valentina Sperotto (Università Vita-Salute San Raffaele)
Dott. Raphael Ebgi (Freie Universität Berlin)
Dott. Luigi Sala (Université François Rabelais de Tours)
Dott. ssa Janna Voskressenskaja (Università Vita-Salute San Raffaele)
Dott. Giacomo Petrarca (Università Vita-Salute San Raffaele)